A veces me da la impresión de ver lo mejor y lo peor de las cosas. Hay veces que simplemente todo es armónico, tal cual debería ser, esos pues, son los instantes en los que caminar se hace fácil y el hablar también. Hay otros meses acumulados en mis retinas donde el cristal se empaña, como cuando estoy ciega en mis sueños, como cuando se apaga mi vista porque la naturaleza lo quiso así. Y ahí me hallo yo al otro lado sonriendo, compasiva. Mi ceguera no será un error, estoy tal cual debería estar, no vidente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario